Tal en algún momento hayamos dicho cosas que nuestros oídos querían escuchar, pero todos esos palabras de amor fueron a destiempo.
Tal vez hayamos querido amar, y ser amados, proteger y ser protegidos, besar y ser besados. Pero todos esos deseos, por más buenos que hubiesen sido, fueron a destiempo.
Tal vez sentimos, extrañamos, anhelamos, deliramos. Tal vez te haya querido más de lo que tu me pudiste haber querido. Pero siempre fue a destiempo.
Tal vez te quise cuando tu aún no me querías, y llené tu cabeza con cosas que tu no sentías. Te quise en ese momento, cuando era mi tiempo. Pero el amor no entiende de horas, ni minutos ni momentos. El amor ama, y se acongoja cuando no se correspode el sentimiento.
No juzgues mi amor de equivocado, pues te quise con un amor tan perfecto que no sabe cometer errores. Simplemente no era su tiempo. De la misma forma en la que hoy no puedo quererte, porque hoy es tu amor el que está a destiempo.

Que importante es la puntualidad.
ResponderSuprimirMe gusta.
Un saludo, Héctor.
¡Cuántas historias habrá así!, de amor a destiempo, de dos personas que se amaron solo que no al mismo tiempo. En fin, el recuerdo queda y a veces es agradable.
ResponderSuprimirHola Andrés y Héctor!!
ResponderSuprimirEs muy cierto que duele cuando no se ama al mismo tiempo. Sin embargo la vida sigue y de amor no se muere.
Gracias por sus comentarios :)